La feria del libro escolar llenó el patio de lecturas
Durante dos días, estudiantes, familias y docentes intercambiaron más de trescientos libros y leyeron en voz alta bajo los toldos.

El 7 y el 8 de octubre el patio central se transformó en una feria del libro. Hubo cuatro casetas con toldos de colores, mesas llenas de libros usados y un rincón con cojines para leer en voz alta.
La actividad más concurrida fue el trueque: cada estudiante podía traer un libro que ya hubiera leído y cambiarlo por otro. Según el equipo organizador, se intercambiaron más de trescientos libros, desde cuentos ilustrados hasta novelas juveniles y algunos cómics que se agotaron en la primera hora.
«Trajimos libros que ya habíamos leído y nos llevamos otros que alguien quiso regalarnos. Es como recibir una recomendación con el libro incluido», contó una estudiante de octavo.
También hubo lecturas en voz alta a cargo de estudiantes de todos los grados. Los de quinto leyeron fábulas con títeres hechos en clase de Artes, y los de once compartieron poemas propios.
Los libros que no se intercambiaron fueron donados a la biblioteca del colegio, que los irá incorporando a su catálogo en las próximas semanas.